Mucha gente se imagina Bali como una especie de “party island” repleta de playas, resorts y centros comerciales. Aunque esto es cierto en zonas muy reducidas de la isla, tener esa imagen de Bali es un gravísimo error. Deja la playa atrás y viaja una hora en coche o moto hacia el interior. Encontrarás un nuevo mundo de valles exhuberantes; campos de arroz en terrazas; monumentales paisajes volcánicos; y cultura filtrándose por las rocas de las casas tradicionales que pueblan las faldas de las colinas. Hemos llegado a esta conclusión tras pasar varios días recorriendo el interior de Bali en coche. Tras mucho mirar y negociar en Kuta, conseguimos alquilar un coche grande, para cuatro personas, por 120.000 rupias al día. Emocionados por la experiencia que es conducir en el caos organizado que son las carreteras indonesias nos dirigimos a nuestro primer destino: Ubud.
Si Kuta es la capital balinesa de la fiesta, Ubud es la capital de la cultura. Uno sabe que se está acercando a Ubud por la gran cantidad de tiendas de arte a los lados de la carretera, donde artistas locales venden sus pinturas y escuturas. No sabíamos lo que esperar de Ubud y la verdad es que fue una sorpresa encantadora: Sí, está lleno de turistas, pero no hay McDonalds ni construcciones de cemento. Lo que sí que hay es una exquisita muestra de enormes casas balinesas de piedra, de tonos en harmonía con el entorno, cuyas puertas y patios interiores están guardados por esculturas de seres de la mitología hindú. No hace falta andar mucho para encontrarse con que las casas se van dispersando, dando paso a campos de arroz de un verde vibrante y eléctrico, donde uno aún puede encontrar una tienda de cuadros o un pequeño café en los rincones más inesperados.
Pasamos un par de noches en Ubud antes de proseguir nuestro viaje a Danau Batur, no si antes hacer una breve parada en Gunung Kawi, uno de los monumentos más antiguos de Bali. Gunung Kawi consiste en diez santuarios de siete metros de altura esculpidos en la pared de un pequeño barranco, construidos en honor de los miembros de la familia real balinesa del siglo XI. Es una atracción menor, pero merece la pena ir a verla de camino a otro sitio. Para entrar es necesario llevar un sarong que se puede alquilar a la entrada del templo por una donación, así que no os dejéis engañar por los vendedores de sarongs a ambos lados del camino.
Conduciendo hacia el centro de Bali, la jungla va dando paso a un paisaje de colinas y montañas. Tras un empinado ascenso llegamos a Penelokan, donde pudimos disfrutar de una monumental y sobrecogedora vista de nuestro próximo destino: el lago Danau Batur, a los pies del volcán Gunung Batur, todavía activo. Ambos se encuentran dentro de un inmenso cráter que en su día fue la caldera de un volcán de dimensiones titánicas. Llegamos al lago por la carretera que baja por la pared del cráter. Tras conducir unos minutos admirando las paredes montañosas del cráter y los campos de arroz y repollos, llegamos a Toya Bungah, uno de los pequeños poblados a la orilla del lago. Mucha gente llega aquí para subir a la cima del Gunung Batur, donde aparentemente se pueden apreciar unas vistas que llegan hasta el mar. Sin embargo, las excursiones comienzan a las 4 de la mañana, son caras y muchas veces la cima está cubierta en nubes. Unas excusas perfectas para conformase con beber cerveza con otros viajeros y dar paseos por los alrededores.
Tras pasar una noche en Danau Batur, continuamos nuestro viaje con la intención de llegar a Danau Bratan, otro lago volcánico casi en el centro exacto de la isla. De camino intentamos visitar Pura Puncak Penulisan, un templo donde aparentemente hay unas vistas preciosas del Gunung Batur. No pudimos comprobarlo porque necesitábamos llevar sarongs para entrar y la única vendedora de sarongs nos pedía un precio extorsionante. Eso sí, justo antes de llegar al templo hay una carretera que da a una explanada con unas vistas enormes del cráter, el volcán, el lago y casi casi el mar. Condujimos hasta la costa norte de Bali y paramos en Lovina a comer, donde realmente no hay nada especial. Tras comer continuamos hacia Danau Bratan, donde llegamos al atardecer. Nos alojamos en Candikuning. Casi a 2000 metros de altura y cubierto por nubes bastante a menudo, es muy conveniente llevarse un jersey y calcetines ya que por la noche refresca bastante. Al día siguiente visitamos la atracción principal de la zona, que es Pura Ulun Danau Bratan. Apareciendo en incontables postales, se trata de un templo hindú – budista del siglo XVII dedicado a Dewi Danu, la diosa de las aguas. El templo en sí no tiene nada de remarcable, pero al estar construido en una serie de pequeñas islas junto a la orilla del lago hace que parezca bastante pintoresco.
Nuestra intención era continuar hacia el Oeste, pasando por Pemuteran, Negara y Medewi, para finalmente llegar a Kuta pasando por Pura Tanah Lot. Desgraciadamente uno de nosotros se puso malo del estómago, así que decidimos pasar una noche más en Ubud antes de regresar a Kuta. Nos alojamos en Arjana, que ofrece unos bungalows preciosos y céntricos alrededor de un patio presidido por un pequeño santuario, al más puro estilo balinés. La familia que trabaja y vive en el sitio es encantadora, y el cabeza de familia baila danzas tradicionales y es un pozo de sabiduría en lo que se refiere al tema. Aquella noche fuimos a ver la danza Kecak. Fue un espectáculo sensacional, tanto que merece su propio artículo.
Finalmente, tras cuatro días en la carretera regresamos a Kuta justo at tiempo para devolver el coche. Como ya he dicho al principio, es muy injusto juzgar Bali habiendo estado solamente en Kuta o Lovina. En este corto viaje descubrimos que Bali es una pequeña isla con una riqueza cultural enorme, unos paisajes espectaculares y gentes que han sabido adoptar la llegada del turismo en masa manteniendo su hospitalidad, su amabilidad y sus tradiciones. Definitivamente, ¡hay que ir y verlo!
[Foto 6 por China Crisis]








donde arquilaron el cocheee!!!fue dificil.gracias
cuanto es 120.000rupias
Hola Shanty!
Hay multitud de tiendas en Kuta donde se pueden alquilar coches baratos. Merece la pena ir a varias, comparar precios y negociar, sobre todo si el aquiler es para varios dias.
Es muy importante comprobar el estado del coche antes de firmar nada y asegurarse de que el informe de daños muestra cualquier daño que el coche pueda tener. De otro modo, puedes acabar pagando tu la factura de la reparacion.
Para saber cuanto es 120.000 rupias, visita xe.
Hola buenas dias
somos una pareja balines que hablamos castellano. quieremos ser como amigos los españoles que viajar a bali. quieremos ofrecer hotel barata , alquilar coche con chofer hablar castellano .
contacto:
darma y Lina
nuestro email:
darmaputra59@hotmail.com
erlinayulianti@yahoo.com
balicasaamigos@yahoo.es
un saludo
darma y Lina
quisiera conocer bali asi como saber si trabajan las conchas de coco en artesanias en bali o alguna region cercana
Hola
Yo creo que este documento sobre los peces luna ha sido bastante bueno,porque así podemos saber mas sobre los peces luna
Un beso