Parque subacuático de la SES

El parque subacuático de la SES (Societat d’Exploracions Submarines) fue creado en 1995 en respuesta a la degradación de la flora y fauna submarina en la zona. Se encuentra convenientemente localizado en la escollera del puerto de Tarragona, de fácil acceso en coche. La estrella del parque subacuático es el pecio del “Dragonera”, hundido en 1994 tras su previa descontaminación.

Fue aquí donde realicé mi primera inmersión en España hace unas semanas, con un amigo socio de la SES. Todo el mundo me había dicho que tras más de 200 inmersiones en el Sudeste Asiático me había malcriado tanto por las buenas condiciones ambientales como por la fauna y flora. Obviamente las condiciones en el Mediterráneo en estas fechas son mucho más duras pero la verdad es que el parque subacuático fue más que suficiente para darme el gustazo.

El Gran AzulLa temperatura en el fondo era de 17 grados y la visibilidad de unos 5 metros, que de hecho aparentemente es buena, siendo la visibilidad media algo más baja. Aunque siempre es conveniente llevar una brújula, los menos habilidosos con la navegación pueden contar con diversos cables que unen el “Dragonera” y los principales puntos de interés con la escollera. No nos centramos mucho en la fauna ya que fuimos directamente a ver el “Dragonera”, pero me han asegurado que se pueden ver morenas, langostas y otros de los peces de la zona, sobre todo en la zona menos profunda de la escollera.

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Continuará (día 191)

(Nota: No tengo una entrada en mi diario para este día. Lo que sí que tengo guardado es un email que envié este mismo día. Aquí tenéis un extracto)

Siento no haber dado señales de vida, pero he estado bastante liado día y noche. Como dije hace unas semanas el plan era venir a Koh Tao unos días para visitar amistades y bucear un poco antes de volver a España. Al final he acabado trabajando de Divemaster casi dos meses. El trabajo me encanta, he visto muchísimas cosas asombrosas después de 200+ inmersiones y conocido a gente de todas partes del mundo. Trabajar de Divemaster ha sido absolutamente genial.

BarracudasPastinaca de puntos azulesGusano

A parte de trabajar (de hecho un montón ya que casi no he tenido días libres) he pasado el resto del rato viviendo a lo anuncio de Malibú – Muy relajado: Bebiendo con amigos a la fresca del balcón de mi bungalow, viendo puestas de sol en la playa y después DVDs en el portátil de un amigo. Cuando llueve (un montón últimamente ya que el monzón se acerca) es muy relajante escuchar el sonido de la lluvia y el millón de ranas que viven en la jungla. Tener que bucear temprano casi todos los días implica que no he ido a ninguna fiesta gorda desde que estoy aquí – Tampoco lo he echado de menos de todas formas.

Trabajando en Koh TaoTrabajando en Koh TaoTrabajando en Koh Tao

Todo esto esta a punto de cambiar, sin embargo: Estoy de vuelta el viernes 22 de septiembre – ¡El Viernes que viene! Las razones son: Me hace falta dinero; seis meses en la carretera empieza a ser suficiente; y el monzón llega en las próximas semanas. Estoy muy triste de dejar Koh Tao. He vivido aquí cuatro meses en total, hecho algunos buenos amigos y vivido montones de aventuras. Es también la primera vez que estoy triste de despedirme de un trabajo. Por otro lado tengo muchas ganas de ver a la familia y los amigos, asentarme por unos meses, organizar las fotos, contar aventurillas y ganar dinero para mi próxima aventura (pronto!).

Así que esto no es el final, es el comienzo.

Nha Trang (día 125)

Llegamos a Nha Trang en el autobús de las 6.30 de la mañana. Tras la comprensible desorientación debida a estar en una nueva ciudad y al cansancio del viaje, encontramos el área principal de mochileros de la ciudad, donde nos alojamos en el bueno, bonito y barato Sao Mai Hotel. El propietario nos cuenta que ha pasado muchos años sacando fotografías de la vida cotidiana en Vietnam y que ahora ha sido invitado a exponer su trabajo en Finlandia, con todos los gastos pagados. Tras una buena siesta para compensar por el viaje nocturno en autobús, organizo unas inmersiones con Rainbow Divers para mañana. Es uno de los operadores más grandes de Nha Trang. Siempre he buceado en pequeños barcos, así que quiero saber cómo es hacerlo en uno de los grandes.

Paso la tarde en la playa con Charlene. Está nublado y no me apetece mojarme así que me doy un paseo. La playa está repleta de alegres vietnamitas disfrutando de sus vacaciones de verano como lo estarán haciendo ahora los españoles en España. Hay un puñado de altos edificios de apartamentos y varios más están siendo construidos. Me da la impresión de que muy pronto Nha Trang se parecerá demasiado a las extremadamente urbanizadas costas españolas.

Por la noche nos tomamos unas cervezas en Crazy Kim’s, un pub parte de Rainbow Divers. Acabo hablando con dos chicas que están completando sus cursos de DiveMaster. Al parecer tienen que quedarse en el bar hasta las 12 informando a gente que quiera bucear, y se tienen que levantar a las cinco de la mañana… Además de no recibir un salario y pagar por su curso. No me parece un trato muy bueno, la verdad.

Nota: Debido a un desgraciado accidente con la cámara semanas después, perdí la mayoría de las fotos de esta parte del viaje. ¡Mis disculpas por la falta de visuales!

Día 79. Koh Phi Phi: De nuevo un pez

tlvc2006_0518.jpgMe despierto a las 6.15 con el sol entrando por mi ventana y los gallos anunciando el comienzo del día en el patio. Llegamos a Harlequin, la tienda de buceo donde hemos reservado las inmersiones, a las 7.30. El equipo ya está preparado y somos sólo cinco personas en el barco, que es una lancha rápida modificada para submarinismo. El sol está todavía bajo cuando salimos a toda velocidad hacia Koh Phi Phi Ley. Es rápido, rapidísimo, lo más rápido que he ido sobre el agua. Las olas se sienten como cemento bajo el casco cada vez que la lancha se mece. Llegamos a Koh Phi Phi Ley en 10 minutos, mientras que al parecer al resto de barcos les cuesta 45 minutos. Teniendo en cuenta que las inmersiones cuestan lo mismo en todas las tiendas, parece que hemos tenido suerte en la elección.

Pez ballesta ralladoPez leónPez escorpiónPez corneta

La primera inmersión, en Canyon Rock, es a través de un cañon subacuático y alrededor de paredes verticales que se hunden en las profunidades. Es muy espectacular y ciertamente a años luz de cualquier sitio en Koh Tao, con quizás un par de excepciones. Disfruto bastante y vemos un montón de peces que no había visto muy a menudo, a remarcar varios peces león, peces escorpión, peces corneta, un pez ballesta rallado así como peces payaso e ídolos moros, que a diferencia de Koh Tao aquí están por todas partes. Es una gran inmersión en este respecto, si bien la corriente es muy fuerte y hay que luchar bastante y al final de la inmersión tengo que ir agarrándome a las rocas ya que parece ser que me he puesto pocos plomos.

Entre las dos inmersiones desayunamos en la laguna donde ayer no pudimos ir con el barco del tour. tlvc2006_0519.jpgEstá completamente rodeada por acantilados de piedra caliza, a parte de una pequeña apertura que da al mar. El agua es poco profunda y sólo un poco salada. Sólo se oye el cantar de las cigarras y los ecos de nuestras voces. Sólo nos acompaña un pequeño bote de pesca en donde dos pescadores están arreglando una red. La tranquilidad sólo se ve interrumpida por un par de lanchas que traen turistas en un paseo de 30 segundos. Todos los barcos de submarinistas están llegando cuando salimos para la segunda inmersión.

La segunda inmersión, en Cavern Corner, es igualmente espectacular y menos complicada ya que no hay corriente. Visitamos una cueva sumergida en cuyo techo se encuentra una chimenea que va hasta la superficie. Vemos un tiburón bambú durmiendo en la arena, así como un pez cofre, una morena gigante y una cobra marina de bandas, entre muchos otros. ¡Genial!

Tiburón bambúCobra marina de bandasPez cofre

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Día 78. Koh Phi Phi

Me despierto con el cantar de los gallos y el sonido de las gallinas en el corral mientras pájaros exóticos cantan en los árboles. Una manera muy relajante de empezar el día. Es muy temprano así que me doy una vuelta por el pueblo y me compro un sarong, una bolsa estanca (ya me he cargado una cámara) y un manojo de algo así como bananas muy pequeñas y muy dulces.

Koh Phi Phi Leh - La PlayaMas tarde quedo con Lee y reservamos un tour a Koh Phi Phi Ley, la isla protegida justo en frente de Koh Phi Phi Don (donde estamos), con snorkeling y kayak incluídos. Después cogemos una lancha-taxi a Long Beach y hacemos un poco de snorkeling. moorish1.jpgVeo un montón de peces que no había visto antes, incluyendo uno que se vuelve inmediatamente mi favorito, el ídolo moro, además de varias especies de peces unicornio y damiselas. Después nos tumbamos un rato y tenemos una charla tranquila y larga antes de coger una lancha de vuelta al pueblo.

Comemos en un puesto en la calle justo al lado del “punto cero”. Pido algo del menú en tailandés que tras mucho gesticular y producir risas, parece ser que se pronuncia algo así como “Kao pad koui“. Es una base de arroz con huevos revueltos, pollo cortado a dados en salsa de ostra, cebolla, chiles picados, pepino en tiras y dados de piña mango. Todo viene en montoncitos y lo vas juntando mientras comes. ¡Delicioso! Mientras comemos conocemos a una pareja de españoles que resultan ser de Zaragoza y Huesca y trabajan en Candanchú. Para más colmo, se encontraron con Lorena, una amiga de mi hermana, en Koh Tao. El mundo es un pañuelo.

El tour es… un tour. Somos unas 15 personas tratadas como a un rebaño. Se nos prometió que iríamos a una isla donde hay monos en la playa pero los vemos a lo lejos ya que el barco es demasiado grande como para acercarse más. El guía nos anima a sacar fotos sin parar mientras los monos nos miran medio dormidos desde la playa. tlvc2006_0509.jpgTras visitar a los monos vamos a Koh Phi Phi Ley, haciendo una parada en “la cueva de los vikingos“, donde unos hombres recolectan nidos de golondrinas durante seis meses al año para luego venderlos en China por unos tlvc2006_0510.jpg6000 euros cada uno para hacer “sopa de nido de golondrina”. La gente definitivamente tiene más dinero que talento. En cualquier caso, es bastante interesante ver a los hombres trabajando, ya que usan el acrobático método tradicional de escalar los muros e incluso los techos usando una estructura de troncos de bambú.

Tras la ver la cueva desde el barco paramos en aguas poco profundas para hacer snorkeling. Las aletas son una mierda pero aún así es alucinante.tlvc2006_0511.jpg Vemos montones de ídolos moros, peces payaso, una langosta, un pez ballesta, muchos tipos distintos de corales blandos y gorgonias. El arrecife es espectacular. La arena de la playa gana profundidad muy rápidamente para convertirse en una pared de roca a la que los corales se agarran hasta unos 10 metros de profundidad, donde parece haber una pequeña cueva. Me relajo y me lanzo directo hasta el fondo hasta llegar a la entrada de la cueva, para entonces dejarme llevar de vuelta a la superficie mientras inspecciono la pared de coral. Es precioso, Le quita el aliento a uno, bastante literalmente.

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Día 72. Koh Tao: ¡Snorkel test!

Jorge & Max Snorkel TestHoy es un día importante. Tanto Max como yo hemos acabado nuestros cursos de Divemaster y DiveCon. Sin embargo, nos quedan por pasar dos pruebas “no oficiales” del cursillo: El “test de stress” y el “snorkel test“. Son realmente novatadas de entrada en el mundo del submarinismo profesional y una excusa genial para montar una fiesta enorme.

Por la mañana, Dan, Rai, Max y yo cogemos el barco y vamos a King Kong Rock. Mientras Dan y Rai hacen unas inmersiones con un cursillo, Max y yo nos vamos a bucear por nuestra cuenta. Vemos muchísimos peces: Morenas, peces ángel, peces murciélago, peces ballesta titán y labios dulces “arlequín”, tanto grandes como juveniles (uno de mis favoritos). Nos lo pasamos genial. Nos peleamos debajo del agua, quitándonos las máscaras y los reguladores. En un momento dado Max tira tan fuerte de mi regulador que me deja con la boquilla en la boca. Me pasa su regulador alternativo y casi lloramos de la risa debajo del agua. Estamos de un humor excelente. Volvemos al barco antes que los demás así que aprovechamos para practicar el “test de estrés” que vendrá a continuación.

Navegamos a Hin Gnam, que es poco profundo, para realizar el test. Saltamos todos al agua y bajamos a nueve metros. Max y yo nos arrodillamos, uno al frente del otro, con Dan y Rai a nuestros lados. Dan cierra mi botella y Max comienza a respirar por su alterno. Cuando se me acaba el aire comienza el test: Consiste en intercambiarnos las aletas, las máscaras y finalmente los chalecos y luego volvérnoslos a intercambiar otra vez, mientras compartimos aire del alterno de Max. Mientras hacemos esto, Dan y Rai intentan hacernos la vida imposible, tirándonos arena, metiéndonos agua en las máscaras, deshaciendo los clips de los chaleco y desabrochándonos los neoprenos, entre otros. Al principio es un ligeramente agobiante, pero conforme vamos avanzando cada vez nos hace falta respirar menos y nos acostumbramos a trabajar con las máscaras medio llenas de agua (y un calamar muerto que Dan ha puesto en la mía).

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Día 69. Koh Tao: Una cortina de agua

No ha parado de llover en varios días y fuertes vientos comienzan a soplar de repente y desaparecen con la misma velocidad. Hace frío cuando salimos a bucear, tanto que no nos quitamos el neopreno entre inmersiones. El capitán muestra una habilidad asombrosa para navegar entre las olas pero a veces la proa se levanta un par de metros y al caer parece que el barco va a irse al fondo antes de que otra ola salpique el barco entero. A mí y a Rai nos encanta así que nos sujetamos bien a los bancos de proa y disfrutamos de la montaña rusa mientras alguno más atrás se pone verde. Es hilarante.

Un momento mágico: Mientras navegamos a Hin Wong Pinnacles para una inmersión, hay un momento de calma. El viento se para y las olas se hacen más pequeñas. El gris del cielo contrasta fuertemente con el verde intenso de la vegetación que cubre la isla, de la que estamos muy cerca. Una cortina de niebla blanca se aproxima a nosotros desde la vegetación. Conforme se va acercando me doy cuenta de que no es niebla, sino, literalmente, una cortina de agua. Estamos secos hasta que nos golpea con ferocidad, horizontalmente, calándonos en un segundo.

Día 41 – Koh Tao: Un sueño… ¡Ballenas!

(Nota: No tengo una entrada en mi diario para este día. Lo que sí que tengo guardado es un email que envié unos días después. Aquí tenéis un extracto)

Ayer fue el día de después del rescate. Tenía planeada una inmersión con Freya, que también estuvo allí, pero no pude ni poner un pié en el agua. Por la noche me llamó Dan para preguntarme si quería bucear con él al día siguiente, para ir tomando la confianza. Me pareció muy majo por su parte así que acepté.

La inmersión fue muy bien, estuve muy relajado y me lo pase genial como siempre. Justo cuando subimos al barco después de bucear, dos ballenas enormes aparecieron justo detrás del barco. Nos pusimos la mascara, aletas y snorkel a toda leche y saltamos al agua. Estuvimos buceando varios minutos con ellas, a veces a un metro de distancia. ¡Sin exagerar! Solo tenía que extender el brazo para tocarlas. Eran muy pacíficas y nadaban muy lentamente. Fue exactamente como en los documentales cuando salen buceadores nadando con ballenas.

BallenasBallenasBallenas

La verdad es que no tengo palabras para describirlo, fue la experiencia más bonita que he tenido nunca. Después todo el mundo en el barco estaba eufórico y no podíamos mas que gritar y abrazarnos en el agua. Tras el accidente de hace dos días me estaba planteando si realmente quería seguir buceando o no. Tras esto, ¡estoy de nuevo a bordo!

[Fotos de Julien y Magali]

Día 39: Koh Tao – Una pesadilla

(Nota: No tengo una entrada en mi diario para este día. Lo que sí que tengo guardado es un email que envié unos días después. Aquí tenéis un extracto)

No pensaba contar esto para no preocuparos, pero creo que seria injusto si sólo cuento las cosas bonitas que pasan.

Hoy he tenido que rescatar a un buceador a 21 metros bajo el agua. Iba liderando el grupo supervisado por mi instructor, pero la visibilidad era muy mala y perdimos a parte del grupo y al instructor. Nos quedamos cuatro. Lo que se suele hacer es esperar un minuto bajo el agua y si no aparecen, subir lentamente y reagruparse en la superficie. Justo cuando empezamos a subir a uno de los buceadores le entro pánico.

Estaba completamente fuera de sí, así que tuve que agarrarlo y subir con él lentamente para evitar problemas de descompresión. Justo cuando quedaban unos metros para salir a la superficie, mantuvo la respiración y sufrió una embolia pulmonar. Nos las arreglamos para parar a un barco que pasaba y darle oxigeno al 100% mientras íbamos disparados a puerto. El servicio de emergencia se encargó del resto.

Él está bien ahora. El diagnostico es agua en los pulmones y embolia pulmonar, así que posiblemente salvé su vida. Debería salir del hospital en unos días. La verdad es que tengo ganas de verlo. Aunque la historia tiene un final feliz, la verdad es que me ha dejado algo tocado.

Nota: El buceador se recuperó completamente tras un par de semanas.

Día 22: Koh Tao – Y ahora, ¿qué?

Max a punto de saltarRai, otro austriaco y yoMi amigo Max y yo pasamos el examen teórico de buceador de rescate por la mañana y después vamos a hacer una inmersión en King Kong Rock antes de hacer las últimas prácticas. Giramos una esquina y vemos una tortuga carey! Es preciosa, muy relajada, nadando, comiendo coral e ignorándonos por completo. Nos encontramos en un estado de euforia al volver al barco y la demás gente se muere de los celos.

Tras la tortuga vienen las últimas prácticas del curso de rescate. “buceador inconsciente en la superficie” – Me las arreglo para remolcar a Tim hasta el barco y subirlo a bordo, no sin bastante esfuerzo. Tras ello Max y yo practicamos el uno en el otro. La verdad es que es bastante divertido una vez que le coges el truco.

Tim y Freya se pegan el resto del día tirándose al agua sin previo aviso, simulando que se están ahogando. En un momento dado, mientras Freya hace de víctima, Max le lanza un flotador mientras yo me tiro al agua con las aletas, la máscara y el snorkel. Me acerco demasiado a Freya así que me consigue agarrar, se me sube encima y me quita la máscara, haciéndome tragar agua en el proceso. Lección número 1: Nunca te aproximes demasiado a la víctima.

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