Quiero viajar por Australia, explorar todos sus rincones. Australia, ese país enorme, el sexto más grande del mundo, del que tan poco se oye en comparación con otros países mucho más pequeños. Australia, al otro lado del mundo, repleto de animales exóticos, ¡y peligrosos!, culturas desconocidas y paisajes espectaculares. Con toda su inmensidad, no parece que Australia se pueda explorar a fondo en dos semanas. Tampoco es un país donde viajar es barato como sus vecinos del Sudeste Asiático, así que la idea de poder trabajar mientras uno viaja parece bastante buena, sobre todo para mí ya que quizás podría trabajar como submarinista en algunos de los arrecifes más espectaculares del mundo.
Para gente con mis pretensiones las autoridades australianas crearon el visado “working holiday”, que permite trabajar mientras se visita el país con una duración de hasta 12 meses. ¿Demasiado bueno para ser verdad? Efectivamente. Si eres español, no puedes pedir esta clase de visado. Si eres de Bélgica, Canadá, Chipre, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Hong Kong, Irlanda, Italia, Japón, Corea del Sur, Malta, Países Bajos, Noruega, Suecia, Taiwan o el Reino Unido, sí puedes, pero si eres de España, no.
